El contenido de las etiquetas es fundamental para establecer los porcentajes de vitaminas y carbohidratos de los alimentos.
Lo primero que se debe tener en cuenta se simplifica en tres cosas, el tamaño de la porción, la tabla de vitaminas y la lista de ingredientes.
La etiqueta nutricional es la presentación de la información en el empaque de los productos alimenticios y es una herramienta que orienta al consumidor sobre su valor nutricional.
Para simplificar la información, también existen las Guías Diarias de Alimentación, GDA, una iniciativa de la industria alimentaria para informar la cantidad de calorías, azúcares, grasas totales y sodio que aporta una ración con respecto a las necesidades calóricas diarias.
Educar a la población sobre cómo llevar estilos de vida activos y saludables debe ser una prioridad de salud pública para combatir la obesidad a nivel mundial. Para que las personas mejoren sus hábitos de alimentación es clave que tomen decisiones informadas sobre lo que están comiendo y bebiendo.
De acuerdo con la nutricionista Claudia Angarita, es fundamental que todos aprendan a interpretar correctamente el etiquetado nutricional y las Guías Diarias de Alimentación, GDA.
La etiqueta nutricional es la presentación formal de la información que debe constar en el empaque de los productos alimenticios. Cada país establece su propio estándar basado en las normas alimentarias y reglamentos de la Comisión del Codex Alimentarius de la Organización para las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura, FAO, y la Organización Mundial de la Salud, OMS.
Por otro lado, estas guías son un sistema gráfico que han adoptado voluntariamente algunas empresas de la industria de alimentos y bebidas. La diferencia entre el etiquetado nutricional y las GDA es que estas últimas ayudan al consumidor a comprender la información principal que aparece en el etiquetado nutricional de una manera más clara y sencilla.
¿Cómo leer una etiqueta nutricional?
Según Angarita, “lo primero que uno debe mirar en la etiqueta nutricional de los alimentos son 3 cosas: el tamaño de la porción, la tabla nutricional y la lista de ingredientes”. La especialista describió algunas de las secciones más importantes del etiquetado de la siguiente manera:
“Tamaño de la porción: Es lo primero en lo que se debe fijar, puesto que indica la cantidad del alimento sobre la que se provee la información nutricional. Un consumo superior a esa porción aporta más calorías.
Calorías totales: Señala por porción cuántas aporta. Lo ideal es compararlo con productos similares y es bueno si se está siguiendo una dieta con restricciones calóricas.
Calorías de grasa: Muestra la proporción de calorías aportadas por la grasa, si este valor es cercano al valor de las calorías totales esto determina que es un alimento rico en grasa. Si es alto (contiene 10% o más del valor de referencia) se debe mirar qué tipo de grasa tiene para verificar si es saludable o no. Se determina si una grasa es saludable o no, al comparar el valor de cada una con el valor de referencia:
-Saturada: Si el valor es alto (superior al 7%), no es saludable.
-Mono insaturada: Si el valor es alto (más de 4.5 g o el 13%), es saludable.
-Poli insaturada: Si el valor es moderado (3.5 g o el 10%), es saludable.
-Grasa trans: Si el valor es alto (superior a 1 g), no es saludable.
Colesterol: Es importante identificar la cantidad y seleccionar aquellos alimentos que tengan menor cantidad o que sean libres de colesterol.
Sodio: Lo ideal es que se seleccionen alimentos que aporten menos sal comparado con otro alimento similar, y que aporten menos de 140 mg de sodio por porción.
Carbohidratos: Indica qué cantidad y cuál es la fuente del carbohidrato. En este punto es primordial fijarse en la fibra que aporta el alimento. Los que aporten menos de 2.5 gramos no se pueden llamar integrales.
Azúcar: Debe fijarse en la cantidad que aporta, esto puede ser de utilidad para pacientes con diabetes o personas con problemas de peso.
Proteína: Indica la cantidad para saber si es fuente o no de la misma, además ayuda a identificar de dónde proviene (animal o vegetal).
Vitaminas: Conocerlas puede ayudar cuando hay deficiencias específicas de ellas, y el consumo del alimento o bebida puede mejorar la condición actual.
“Es importante fijarse en los mensajes del contenido, la fecha de vencimiento y si tiene el respaldo de empresas o asociaciones científicas. El etiquetado nutricional también es una herramienta útil para comparar alimentos similares, permitiendo que la selección sea la más apta según las condiciones de la persona”, indicó la nutricionista.
Las Guías Diarias de Alimentación
A simple vista las GDA son un sistema gráfico fácil de interpretar que informa sobre el contenido de calorías, grasas totales, azúcares y sodio que aporta un producto y cuánto representan esas cantidades en relación a los Valores Diarios de Referencia, VDR establecidos para una alimentación equilibrada, en promedio, el VDR es de 2.000 calorías para un adulto sano.
Claudia Angarita agregó que en una alimentación adecuada, en términos porcentuales, deben estar presentes los carbohidratos en un 60%, las grasas en un 30% y las proteínas en un 10% del valor calórico total diario. Sin embargo, mencionó que los VDR son calculados a partir de las necesidades medias estimadas de la población y que varían de país a país.
Según la nutricionista, la clave para lograr un estilo de vida saludable es alcanzar un equilibrio calórico, por eso recalcó que es fundamental saber interpretar las etiquetas nutricionales y las GDA, para poder tomar decisiones informadas cada vez que se visita el supermercado. Realizar actividad física en forma regular también es parte de la ecuación.
Concluyó que “una dieta equilibrada debe incluir suficientes cantidades de cereales, leguminosas, frutas, verduras, lácteos, carnes, pescados, aceites y grasas, así como una adecuada hidratación. No hay alimentos buenos o malos, solo dietas mal o bien balanceadas”