No hay que dejar que aumente el progreso de los delincuentes en el Quindío, -como venia ocurriendo hasta hace un tiempo-. Si se deja que prosperen los corruptos y que crezca la actividad criminal, la ciudad y el departamento se arruinan.
Hay que reconocer que La Fiscalía Regional ha mejorado sustancialmente su imagen, que ha recuperado confianza en los sectores ciudadanos y porque no, que ha sido mas seria y menos vitrinera. Los directores regionales de la fiscalía, -unos más que otros- han dejado entrever afanes publicitarios y de promotores de tareas incumplidas- cosa que no ha sucedido en la última etapa, la del abogado William de Jesús Soto. El doctor Soto vino al departamento hace 14 meses, luego de haber cumplido una tarea loable en Boyacá y Casanare.
En las salas del Palacio de Justicia se han visto fiscales probos, idóneos, inteligentes, pero ante todo han dado muestras de ser estudiosos del derecho y respetuosos del Estado en el que ejercen funciones buscando hacer justicia para bien de la sociedad. Hoy se tiene la sensación de una fiscalía en la que hay equipos de trabajo comprometidos en la lucha contra la impunidad. –No es fácil- en un sistema garantista hacer acopios reales de pruebas para poder demostrarle a los quebrantadores de la ley que han delinquido y que deben responderle a la sociedad por los delitos criminales cometidos.
Se nota ahora mucho más que antes, la eficiencia de los fiscales seccionales y especializados. El mismo director regional de fiscalías se ha desempeñado durante los 25 años dedicados al trabajo en la administración de justicia, en los cargos de fiscal seccional y especializado. Desde la época en la que se graduó en la Universidad Libre de Bogotá y luego de su especialización en derecho administrativo en la Universidad del Rosario, Soto está consagrado al estudio de los temas que son de su competencia, entre otras cosas, porque ha estudiado derecho penal y criminología de forma permanente sin perder de vista entonces el cúmulo de obligaciones y deberes cuando se trabaja en esta rama de la justicia.
La Fiscalía regional en el Quindío es ahora mucho más discreta que en el pasado y ha conseguido resultados que antes no, cuando no se tenía siquiera la más mínima discreción. Últimamente se han esclarecido delitos que el otro día pasaban en el tiempo y se quedaban gozando del tenebroso clima de la impunidad. Hemos notado realmente y eso es lo que se quiere resaltar en esta oportunidad, que la Fiscalía en el Quindío viene haciendo el trabajo que la nueva Fiscal colombiana Viviane Morales considera un deber y un proyecto del organismo, “conjurar la crisis que ha representado para el sistema acusatorio” mas de un millón de casos sin resolver en Colombia.
Los casos regionales se han estado resolviendo a pesar de los imponderables, esos que se atraviesan en el camino de la justicia y que no pueden pesarse, ni medirse o precisarse. Quién delinque tiene muchas cosas a su favor que se las proporciona la ley y aunque parezca imposible, es cierto, sin embargo aquí sin aspavientos y mostrando resultados, la justicia en la región ha venido a ganar mucho más en estas últimas etapas.
Todavía quedan cosas por hacer obviamente, hay numerosos casos por investigar y procesos en los que se tiene que acusar con toda la contundencia para que quienes intentan mantener el imperio del delito, tengan que darse al dolor y entender que en la región se hace justicia.
Con la presencia de una fiscal en propiedad de la talla, calidades y condiciones de la doctora Viviane Morales, a los entes regionales se les va a facilitar el camino, van a poder hacer las cosas con un claro y transparente respaldo de la primera autoridad nacional en la fiscalía colombiana y por supuesto, eso hace pensar a los quindianos que poco a poco en esta región se le va a dar un severo castigo a la delincuencia y que no irá más en el departamento la impunidad.