Ana María Arango, alcaldesa de Armenia.
En 2011, la ciudad podrá empezar a ver las mejoras derivadas de la ejecución del proyecto, comentó Ana María Arango Álvarez.
¿Qué piensa de algunos comentarios que no han sido de buen recibo en su administración sobre que el proyecto de Ciudades Amables no va al ritmo que deseamos por la ciudad, por el buen balance de su gestión administrativa?
Quiero aclarar que hemos tenido que pasar por muchísimas instancias, porque después de aprobado el Conpes se firma un convenio con la nación, también se tiene que tener un encargo fiduciario, se tiene que tener un crédito de la banca privada y en ese proceso también nos hemos demorado. Tuvimos el acompañamiento del doctor Bernardo Moreno, en el proceso de agilizar, de tener esa persona que nos apadrinaba siempre en el proceso y después del convenio vienen los otros procesos.
Hasta ahora los recursos que tienen como contrapartida el municipio, que son los $17 mil millones que hemos podido invertir en estos dos años. La plata proviene de un crédito, porque son vigencias futuras de la nación que las apalanca el BID, que también tiene unos requisitos con los que debemos cumplir. En el momento se hizo la licitación del encargo fiduciario, se le adjudicó a la fiduciaria de Occidente para que empiecen a entrar los recursos que se necesitarán a medida que proyectemos las obras.
Para el año entrante nos aprobaron $93 mil millones para ejecutar en 2011, ya podremos disponer de esa plata que la vamos necesitando y que la manejará la fiducia.
Para empezar a ejecutar cualquier obra primero tenemos que pasar por el comité de la fiducia, después por el comité técnico y luego por la junta directiva. Estas instancias son requisito del gobierno nacional y algo importante: en Colombia nunca se había hecho ningún proyecto del Sistema Estratégico de Transporte Público, existían los de transporte masivo que es muy diferente a lo que se está implementando en Armenia, y estamos liderando el proceso; cada que llegamos a una junta, las otras ciudades del proyecto siguen nuestra experiencia, siempre nos manifiestan lo bien que vamos desarrollando el proyecto.
Cuando usted presentó al municipio como candidato para el proyecto ¿no fue necesario que presentaran el presupuesto general de inversiones?
Sí, pero cuando se llega a la ejecución se necesita de un diseño, de una compra de predios, de unas licitaciones, o sea, que hay que cumplir con esos requisitos de ley porque no podemos improvisar. Tampoco puede uno pensar la ciudad en forma inmediata, la ciudad hay que proyectarla, planearla y ese es el proceso. No quisiera, irresponsablemente, entregar una obra sin que cumpliera con todos los requisitos jurídicos, la parte de infraestructura como tal, hay que hacer reposición de acueducto y alcantarillado por donde vamos pasando para que la obra quede con todas las condiciones y que la ciudad no colapse.
En este momento teníamos la rehabilitación de la carrera 14, por solicitud de la Cámara de Comercio y los comerciantes se dejó para iniciarla en enero, ya está todo listo para que se inicie el año entrante el tramo desde la glorieta Vásquez Cobo hasta el parque Sucre y empezaremos con las obras para no perjudicar el comercio.
Recordemos que el año pasado también hubo ley de Garantías y este hubo cambio de gobierno nacional.
¿En qué se han invertido los $17 mil millones?
Empezamos con la parte de la avenida Montecarlo, que es donde queda la glorieta Malibú a salir a la de La Arcadia del primer tramo. Ya se está trabajando en el segundo tramo, porque es una vía en una parte nueva y en la otra se hizo la parte de la avenida. Los andenes en ese sector que es hospital del Sur.
En la rehabilitación de la carrera 14 desde el parque Sucre hasta la bomba Oro Negro y glorieta Vásquez Cobo. También tenemos la licitación para el tramo de la avenida Bolívar, costado derecho de norte a sur, al igual que la carrera 19.
Tenemos el primer paradero con espacio público que queda en el sector del hospital del Sur, también a los barrios en la rehabilitación en Pinares, La Virginia, Mercedes del Norte, Arco Iris, Villa Andrea, sectores que estaban en unas condiciones muy diferentes.
El paradero de la avenida Montecarlo, ¿se parece a los diseños, fue un paradero experimental, ha copado las expectativas de la administración municipal, los usuarios están satisfechos, qué sabe usted, quedó contenta o cree que le faltan cositas?
Lo que falta es que empiece a funcionar. También hay que adjudicarlo para que sea manejado por Tinto o la terminal de transportes, para que se empiece a ver en qué va el proceso, porque en el momento la gente dirá ‘sólo tienen esas vías’, y es lo que se empezará a implementar para que la gente vea cómo se cambian las condiciones.
¿Este año la nación, en su proyecto de Ciudades Amables le va a transferir al municipio $93 mil millones de pesos?
Hasta $93 mil millones es la disponibilidad.No le transferirá al municipio la plata porque esta la maneja la fiducia, que en el momento en el que necesitemos los recursos nos los irá entregando para no generar unos intereses sin ejecutar la obra.
¿Qué piensa usted que se puede hacer con esa suma, si se dan todas las cosas en el proceso?
Ya proyectado y ya en los estudios de diseño es la intersección vial de la calle 21 con la calle 23, la zona de El Bosque, los diseños los entregan los primeros días de enero para empezar a ver qué predios se tendrán que comprar y hacer la licitación.
¿Y la depresión de la calle 21?
En enero nos entregan los diseños, que salieron a licitación. Esta es una de las obras más importantes del proyecto porque tenemos un ‘cuello de botella’ muy caótico en las horas pico y sabemos que mejorará la movilidad del sector.
Algo muy importante es la avenida que queda por detrás de la Estación a salir a la calle 30, mejorará mucho el sector del Berlín, el Salazar porque se hará una especie de isla, que con el manejo de la Estación sabemos que beneficiará mucho el sector.
En todas las vías nuevas o a ampliarse hay que comprar predios. Por ejemplo en la glorieta de Los Naranjos a Puerto Espejo, uno ve que está la vía pero para hacer la avenida habrá que comprar predios hasta donde están las casas. No es un trabajo fácil.
Otra parte bien importante es la carrera 20 con calle novena para salir a la 23, ahí también hay que comprar predios para ampliar el sector, que es muy vulnerable de la ciudad y le cambiará la cara a Armenia, está proyectado para el año entrante.
Rehabilitaciones viales de la carrera 19, Puerto Espejo, Manantiales (un sector que ha sufrido y que lo necesita), en el Yulima, La Pavona, Villa Hermosa, la calle 50 en la parte de Los Naranjos a la 19, en la avenida Primero de Mayo y otras rutas de buses que se miran cuáles son las prioridades para que el sistema empiece a mejorar la movilidad. También se tienen proyectados algunos andenes.
¿Qué tanto ha avanzado la concertación con los empresarios del transporte para que cuando se tengan las obras estén lo suficientemente preparados y sepan lo que van a hacer y que lo que hagan quede bien hecho?
La inversión representada en Tinto es de $25 mil millones en la parte tecnológica. Nos hemos distinguido por haber tenido siempre un sistema de transporte organizado, en buenas condiciones de los vehículos. Ahora se integraron y el eslogan es muy bonito: ‘Lo tomamos con orgullo’. Nos sentimos muy orgullosos de no haber tenido que sacar una licitación aparte para que otros vinieran a operar el sistema porque los transportadores lograron la integración.
Hablemos de los paraderos con espacio público que va a tener el municipio en 2011.
Tendremos el de la avenida 19 con calle 22, el de 19 con 16, mirador de la Secreta, hospital San Juan de Dios, coliseo del Café, glorieta Sinaí y la calle 50.
¿Y los terminales de ruta que son otra cosa?
En los barrios este tema se vuelve un problema porque los buses son ubicados en las calles, impiden muchas veces la buena movilidad y para las casas se vuelve un problema para los vecinos, los terminales serán una especie de parqueaderos donde estarán estos buses sin causar este tipo de molestias. Estos estarán en La Pavona, Puerto Espejo, El Limonar, Gibraltar, Simón Bolivar y el aeropuerto El Edén.
Con todo el respeto que se merecen los trabajadores, con el derecho a la vida y al trabajo, pero como no hay concepto claro en el país, ¿cómo se va a controlar la llegada de vendedores ambulantes?
El esquema que será manejado por Tinto, terminal de transportes o por una figura que existe y que es una sociedad público-privada, donde, por ejemplo, cuando está en el metro en Medellín y se baja en una estación, hay la posibilidad de que el espacio sea manejado o administrado por una empresa de la ciudad y es la responsabilidad. Allí puede existir una actividad comercial a quien le corresponda. Esto además del expendio de tiquetes o tarjetas para subirse a los buses.
Los terminales de ruta sí serán responsabilidad de los empresarios de transporte. No serán patios si no sitios donde los conductores podrán entrar a un baño, descansar en sus minutos libres como parte de la dignidad de los conductores, que son personajes de los que ha cambiado la percepción de los propietarios, no es un conductor que se sube a las cinco de la mañana y se baja a las once de la noche, sino que tiene varios servicios en el día para evitar cansancio y accidentalidad.
¿Qué vamos a hacer con la ciudad, que en este diciembre que acaba de pasar estuvo absolutamente anarquizada por los vendedores ambulantes?
En esta época no ha sido sólo en Armenia. No me quiero escudar con las otras ciudades pero se vuelve un tema nacional el de los vendedores en la calle, porque la gente sale a aprovechar el momento. Se ha tratado de controlar pero es difícil, tenemos censados a mil 300 a los que se les han ofrecido diferentes opciones como fue el lote que ellos mismos alquilaron para vender productos perecederos en la 19.
Ellos tienen la cultura y ya el comportamiento de estar en la calle, porque los ciudadanos les compramos. Si no los apoyamos en los sectores que tienen destinados para trabajar como lo es el centro comercial Armenia y la central minorista cuando tenga las adecuaciones que como municipio no podemos hacer por la acción popular. Ha sido un año difícil, hemos estado en los primeros lugares de desempleo del país, la gente se viene del campo.
Con la pasada cosecha cafetera se hizo el ejercicio de invitarlos a que regresaran al campo para que recibieran más recursos que los que pueden obtener en el espacio público pero hallamos que es difícil de que regresen al camp
o. Es de comportamiento de ellos, que se acostumbran a estar en la calle vendan igual que en un local, con todas las incomodidades del clima, que no tienen las baterías sanitarias, que debemos respetar la movilidad de los ciudadanos para que no corran peligro.
Es un compromiso de todos porque si seguimos comprándoles en la calle nunca se irán, teniendo los espacios el llamado es a que vayamos a los espacios destinados para comprar, no depende sólo del municipio porque con mil 300 personas en la calle yo les puedo generar las opciones mas no el empleo, entre todos apoyarlos en programas de crédito, capacitaciones.
Ya tenemos caracterizados los vendedores y en el mismo proyecto de Ciudades Amables está la conformación de módulos que pueden estar en diferentes lugares pero no alcanzará para todos.
¿Es decir que mucha parte del problema es culpa nuestra?
Diría que obedece a dos situaciones: el desempleo de la ciudad porque no hay opciones de trabajo y segundo, porque no los acompañamos en los sitios donde no pueden vender. En enero empezaremos con un mayor control y mostrando los espacios donde pueden estar para ser más fuertes en la recuperación.