Los dermatólogos recomiendan no utilizar remedios caseros, puesto que pueden agravar el problema.
Las lesiones aparecen alrededor de los 10 años ya que en esta etapa la piel sufre un cambio graso. Los hombres son los más afectados, generando problemas de autoestima.
Por: Yaqueline Hurtado Domínguez
Es indudable que durante la adolescencia, la sobredimensión de lo estético convierte al acné en un detractor de la autoestima.
Muchos adolescentes, aunque los ‘grandes’ no lo entiendan, se ven paralizados emocionalmente con la aparición del acné y presentan dificultades para interrelacionarse con los demás.
“La mayoría de las veces la severidad en el número de lesiones concuerdan con la mayor presencia de grasa general, haciendo que las glándulas se aumenten de tamaño y los poros son más dilatados, esto afecta a un 80 % de los adolescentes”, explicó la dermatóloga María Bernarda Gafaro.
La enfermedad afecta a un gran número de seres humanos en algún momento de su vida. En la adolescencia las hormonas masculinas o androgénicas son un estímulo importante en estas produciendo crecimiento y desarrollo del complejo pilosebáceo de la piel.
“Los adolescentes con acné no tienen más hormonas sino más sensibilidad de la glándula a las mismas, que les produce algún tipo de grano. Este se produce cuando los poros de la piel se obstruyen porque la grasa y las células de la piel se acumulan más rápido de lo que pueden salir. La obstrucción ocasiona un abultamiento del folículo (causando puntos blancos) y la parte superior de esta se puede oscurecer (causando puntos negros)”, aseguró la especialista.
Si la obstrucción causa una ruptura en la pared del folículo, las células muertas de la piel, la grasa y las bacterias, encontradas en la superficie de la piel, pueden penetrarla y formar pequeñas áreas infectadas llamadas pústulas. Si estas áreas infectadas están en lo profundo de la piel, pueden aumentar en tamaño hasta formar quistes firmes y dolorosos.
“Una vez superada la adolescencia y superado el acné las mujeres son susceptibles a la enfermedad por el uso de cosméticos, por el estímulo androgénico de la progesterona y las pastillas anticonceptivas”, indicó Gafaro.
Otros factores que incrementan las posibilidades de las lesiones son la exposición a condiciones climáticas extremas, estrés, piel grasa, trastornos endocrinos, algunos tumores y el uso de ciertos medicamentos.
Tratamiento
Existen diferentes tratamientos para mejorar la enfermedad teniendo en cuenta que este no es alérgico ni por alimentación.
“Las personas creen que usando cremas y remedios caseros el acné se cura, esto es un mito lo ideal es que visiten el médico especialista en el tema y ya este determinará que tipo de medicamento y tratamiento se debe usar para curar la enfermedad”, aseveró la dermatóloga.
Tópicos
El tratamiento con medicamentos tópicos son a base de peróxido de benzirilo, tetraciclina, eritromicina que son antimicrobianos acompañados de exfoliantes y ácido salicílico.
“Es importante que el especialista recomiende limpiadores suaves de acuerdo con la afección que tiene el paciente, así como usar cosméticos libres de grasa. Existe otro tipo de medicamentos más complejos debido a la severidad de las afecciones concernientes en tetraciclinas, sulfas, eritromicinas, minociclina y estrógenos según sea el caso. Cabe aclarar que el médico es el que determina en que momento de la enfermedad es necesario un drenaje quirúrgico de un quiste en la piel producido por el acné, esto se hace en casos extremos por medio de nitrógeno sacando el material de relleno en cualquier parte del rostro donde generalmente se presenta este tipo de afecciones”, concluyó María Bernarda Gafaro.
La respuesta de la mayoría de las personas disminuye con el tiempo y el acné tiende a desaparecer o a disminuir después de la pubertad; de todos modos, no hay manera de predecir cuánto tiempo tardará en desaparecer completamente. Las lesiones más graves deben ser tratadas de por vida en algunas personas.
Tipos
Leve: En el que se observan comedones (pequeñas pápulas - elevaciones sobre la superficie de la piel).
Moderado: En el que se observan pápulas grandes (elevaciones sobre la superficie de la piel menores de 1 cm de diámetro y que al resolverse no dejan cicatrices), pústulas (lesiones elevadas con contenido de restos celulares y pus), nódulos (elevaciones de la superficie de la piel mayor de 1cm de diámetro), y quistes (semejante a los nódulos pero de contenido semisólido).
Grave: Nódulos grandes, quistes, abscesos e intensas cicatrices, fiebre, malestar general y leocositosis (asociado a sobre infección).
Consejos
-Lavar con agua y jabón la cara.
-Buena alimentación.
-Disminución de grasa en los alimentos, si hay predisposición genética.
-En casos graves consultar con el especialista.
-No usar tratamientos caseros, estos pueden agravar las lesiones.
Causas
-La obstrucción en el drenaje de las glándulas sebáceas.
-La excreción aumentada del sebo.
-La colonización por propionibacterium (un tipo de bacteria que coloniza estas glándulas, y que es capaz de producir mediadores de la inflamación, al alimentarse de lípidos).
-La producción de inflamación.
Es indudable que durante la adolescencia, la sobredimensión de lo estético convierte al acné en un detractor de la autoestima.
Muchos adolescentes, aunque los ‘grandes’ no lo entiendan, se ven paralizados emocionalmente con la aparición del acné y presentan dificultades para interrelacionarse con los demás.
“La mayoría de las veces la severidad en el número de lesiones concuerdan con la mayor presencia de grasa general, haciendo que las glándulas se aumenten de tamaño y los poros son más dilatados, esto afecta a un 80 % de los adolescentes”, explicó la dermatóloga María Bernarda Gafaro.
La enfermedad afecta a un gran número de seres humanos en algún momento de su vida. En la adolescencia las hormonas masculinas o androgénicas son un estímulo importante en estas produciendo crecimiento y desarrollo del complejo pilosebáceo de la piel.
“Los adolescentes con acné no tienen más hormonas sino más sensibilidad de la glándula a las mismas, que les produce algún tipo de grano. Este se produce cuando los poros de la piel se obstruyen porque la grasa y las células de la piel se acumulan más rápido de lo que pueden salir. La obstrucción ocasiona un abultamiento del folículo (causando puntos blancos) y la parte superior de esta se puede oscurecer (causando puntos negros)”, aseguró la especialista.
Si la obstrucción causa una ruptura en la pared del folículo, las células muertas de la piel, la grasa y las bacterias, encontradas en la superficie de la piel, pueden penetrarla y formar pequeñas áreas infectadas llamadas pústulas. Si estas áreas infectadas están en lo profundo de la piel, pueden aumentar en tamaño hasta formar quistes firmes y dolorosos.
“Una vez superada la adolescencia y superado el acné las mujeres son susceptibles a la enfermedad por el uso de cosméticos, por el estímulo androgénico de la progesterona y las pastillas anticonceptivas”, indicó Gafaro.
Otros factores que incrementan las posibilidades de las lesiones son la exposición a condiciones climáticas extremas, estrés, piel grasa, trastornos endocrinos, algunos tumores y el uso de ciertos medicamentos.
Tratamiento
Existen diferentes tratamientos para mejorar la enfermedad teniendo en cuenta que este no es alérgico ni por alimentación.
“Las personas creen que usando cremas y remedios caseros el acné se cura, esto es un mito lo ideal es que visiten el médico especialista en el tema y ya este determinará que tipo de medicamento y tratamiento se debe usar para curar la enfermedad”, aseveró la dermatóloga.
Tópicos
El tratamiento con medicamentos tópicos son a base de peróxido de benzirilo, tetraciclina, eritromicina que son antimicrobianos acompañados de exfoliantes y ácido salicílico.
“Es importante que el especialista recomiende limpiadores suaves de acuerdo con la afección que tiene el paciente, así como usar cosméticos libres de grasa. Existe otro tipo de medicamentos más complejos debido a la severidad de las afecciones concernientes en tetraciclinas, sulfas, eritromicinas, minociclina y estrógenos según sea el caso. Cabe aclarar que el médico es el que determina en que momento de la enfermedad es necesario un drenaje quirúrgico de un quiste en la piel producido por el acné, esto se hace en casos extremos por medio de nitrógeno sacando el material de relleno en cualquier parte del rostro donde generalmente se presenta este tipo de afecciones”, concluyó María Bernarda Gafaro.
La respuesta de la mayoría de las personas disminuye con el tiempo y el acné tiende a desaparecer o a disminuir después de la pubertad; de todos modos, no hay manera de predecir cuánto tiempo tardará en desaparecer completamente. Las lesiones más graves deben ser tratadas de por vida en algunas personas.
Tipos
Leve: En el que se observan comedones (pequeñas pápulas - elevaciones sobre la superficie de la piel).
Moderado: En el que se observan pápulas grandes (elevaciones sobre la superficie de la piel menores de 1 cm de diámetro y que al resolverse no dejan cicatrices), pústulas (lesiones elevadas con contenido de restos celulares y pus), nódulos (elevaciones de la superficie de la piel mayor de 1cm de diámetro), y quistes (semejante a los nódulos pero de contenido semisólido).
Grave: Nódulos grandes, quistes, abscesos e intensas cicatrices, fiebre, malestar general y leocositosis (asociado a sobre infección).
Consejos
-Lavar con agua y jabón la cara.
-Buena alimentación.
-Disminución de grasa en los alimentos, si hay predisposición genética.
-En casos graves consultar con el especialista.
-No usar tratamientos caseros, estos pueden agravar las lesiones.
Causas
-La obstrucción en el drenaje de las glándulas sebáceas.
-La excreción aumentada del sebo.
-La colonización por propionibacterium (un tipo de bacteria que coloniza estas glándulas, y que es capaz de producir mediadores de la inflamación, al alimentarse de lípidos).
-La producción de inflamación.