Los padres buscan actividades para sus hijos que además de divertirles tengan beneficios positivos para su desarrollo físico y psíquico y para su salud.
“Originario de la India, la palabra yoga significa ‘unión’, primero con uno mismo y luego con el entorno, el niño se encuentra con sí mismo, aprende a conocerse, y después con los demás. Las clases de yoga asocian el trabajo corporal y mental, tratándose de niños, la motivación es un factor muy importante. En razón de eso, es conveniente que en una clase no haya más de 15 niños reunidos”, explicó la sicóloga María Fernanda Grisales Sánchez.
Los pequeños deben sentirse cómodos y relajados, deben vestirse con ropas holgadas, ligeras, confortables y que les permitan hacer cualquier movimiento con comodidad. Las clases deben ser ministradas en un ambiente limpio, tranquilo, ventilado y silencioso. Se pueden utilizar colchonetas o alfombrillas apropiadas y los niños pueden estar descalzos o con medias.
El yoga puede ser practicado a cualquier hora del día, pero el mejor horario para su práctica es por la mañana. Además es recomendable que se evite la ingestión de alimentos sólidos dos horas antes de su práctica.
La respiración
El inhalar y exhalar por la nariz es esencial para que el niño pueda estirarse y obtener el equilibrio necesario para empezar a practicar las posturas del yoga. Una vez que el grupo controle su respiración, el profesor empezará con las posturas, el objetivo de estas es, desde los órganos exteriores, ir calmando a los órganos interiores. Con los niños, las posiciones hay que ir practicándolas poco a poco, lo ideal, al principio, es que aprendan a respirar, relajarse y después a concentrarse”, aseguró la especialista.
Para los chicos, el yoga debe ser practicado como si se tratara de un juego. No se debe exigirles que repitan una postura una y otra vez porque eso puede convertirse en algo muy aburrido para ellos.
Hay que ir variando las posturas y los movimientos despacio y a un ritmo que los pequeños no pierdan la concentración. El ánimo y la motivación son cruciales en este sentido; el respeto, la moderación así como una actitud positiva y alegre.
Cuándo pueden practicarlo
“Los expertos coinciden que la mejor edad para que el niño se adentre en los ejercicios es a partir de los cuatro años. A esa edad los pequeños ya saben perfectamente lo que se puede esperar y se quiere de ellos y ya tienen la capacidad de realizar y controlar ciertos movimientos del cuerpo a esa edad, para los niños, la práctica del yoga es una actividad lúdica.
No obstante, gracias a esta consiguen olvidar las posibles situaciones de presión o estrés que aparezcan en el colegio o en casa y se relajan, adoptando una actitud tranquila, reduciendo tensiones y facilitando su concentración y autocontrol. Además favorece su potencial creativo y potenciar su talento”, aseveró Grisales Sánchez
Está indicado para todos los chicos
Es una actividad recomendada para todos los niños y niñas. La búsqueda del equilibrio y la armonía constituye una buena base para que, en el futuro, los pequeños disfruten de una vida adulta alegre y saludable.
“Tanto para el niño inquieto o activo como para el tímido o vergonzoso, esta practica ayuda a canalizar su energía y reafirmar su autoestima. Ayudará a los más activos a aprender a relajarse y concentrarse más, mientras que también fomentará que los niños más callados pierdan su miedo ante los demás y se abran al universo que les rodea”, concluyó la sicóloga.
Beneficios
El yoga les ayudará en su largo camino hacia el dominio físico y psíquico, desarrollando en el pequeño agilidad, entereza, calma, relajamiento y un mejor desempeño de la atención en cualquier situación que se le presente en su ciclo de formación e interrelación con diferentes personalidades y formas de ser. Esta práctica se recomienda para chicos con problemas de atención.
Características
- Nivel de actividad del niño: Frecuencia y rapidez de sus movimientos.
- Regularidad o irregularidad en sus funciones fisiológicas: Sueño, hambre, etc.
- Reacción a experiencias nuevas como un dormitorio nuevo o estar con personas desconocidas.
- Mínima fuerza o estímulo necesarios para llamar su atención para realizar un nuevo movimiento o actividad.
- Energía de expansión en la que expresa sus emociones, estados de ánimos, deseos, ilusiones, etc.
- Humor.
- Facilidad con la que su atención de desvía de una a otra actividad por algún estímulo periférico.
- Tiempo de atención ininterrumpida hacia una actividad simple como ver la televisión o hacia una postura.
Por todo ello el yoga es una actividad muy recomendada para los pequeños, un juego que favorece su desarrollo en todos los sentidos y le ayuda a relajarse, concentrarse y llevar una vida más tranquila ahora y en el futuro, manteniendo siempre una actitud positiva y alegre frente a la vida.
Por: Yaqueline Hurtado Domínguez