Normalmente estas relaciones emocionales son muy dolorosas, ya que suelen escoger a personas que parecen incapacitadas para amar, que presentan un grado alto de egoísmo y narcisismo.
La dependencia emocional es un trastorno de la personalidad enmarcado dentro de las dependencias afectivas. Sin embargo, para otros se trata de un trastorno adictivo, en el que el objeto que provoca la adicción es la relación de pareja, y su objetivo es llenar un vacío en el sujeto que la padece.
“Este trastorno se relaciona con las emociones y la capacidad o calidad para establecer vínculos significativos con otras personas. Al tratarse de un trastorno de la personalidad, tiende a tener un patrón crónico y estable a lo largo de la vida de la persona, quien presenta síntomas variados que dificultan su diagnóstico, desde la depresión reactiva, los trastornos obsesivos o los síndromes desadaptativos”, explicó el psiquiatra Gonzalo Marín Roa.
En la dependencia emocional, el sujeto es controlado por la necesidad de la otra persona, y el intenso miedo a la pérdida y a la soledad contaminan el vínculo establecido en la pareja. La incidencia que presenta este trastorno en la población adulta es alta donde la gran mayoría de los afectados son mujeres (75%).
“En sus relaciones amorosas, los dependientes emocionales manifiestan hacia su pareja un tipo de apego ‘ansioso’, caracterizado por una continua necesidad de saber que es amado por su pareja, dificultades para llevar una vida independiente, búsqueda incesante del candidato a pareja y selección precipitada del mismo, miedo a no ser querido, miedo a la pérdida del objeto de su amor y celos frecuentes, ideas contradictorias sobre el sentimiento y dificultad para romper aún cuando la relación sea altamente problemática y generadora de malestar para el dependiente”, aseguró el especialista.
Diagnóstico Diferencial
Hoy en día existen trastornos con características muy similares a la dependencia emocional, por lo que el diagnóstico diferencial es sumamente importante, ya que de él dependerá el tratamiento posterior.
Adicción al amor: “La sintomatología es muy similar a la de la dependencia emocional, pero mientras que en esta se es dependiente de una sola persona, en la adicción al amor se es de las relaciones en general, es decir, que se repite una y otra vez el mismo patrón de relación amorosa sin importar cuál sea la personalidad de la pareja. Diversos estudios apuntan al hecho de que las mujeres son más dependientes emocionales, mientras que los hombres lo son más al amor”, aseveró Marín Roa.
En la codependencia, el sujeto es dependiente de una pareja que a su vez presenta un comportamiento adictivo, como alcoholismo, ludopatía, adicción al trabajo, adicción a otras drogas, etc... En esta patología, el sujeto afectado por la codependencia parte de la idea errónea de que puede y debe rescatar a su pareja de ese trastorno adictivo en el que se encuentra, y esto es porque necesita llenar un vacío emocional, y lo hace ocupándose de cualquier otra persona.
“En la dependencia emocional no tiene porqué existir un problema de adicciones en el otro miembro de la pareja. Un bidependiente es aquella persona que presenta dos dependencias simultáneas, pudiendo ser una de ellas afectiva —dependencia hacia otra persona— y la otra a sustancias de diferentes tipos. Así, normalmente las relaciones dependientes suelen ser muy dolorosas, ya que escogen a personas que parecen incapacitadas para amarles, personas con un alto grado de egoísmo y narcisismo, y esta es la gran paradoja, puesto que el dependiente emocional lo que busca por encima de todas las cosas, es ser amado”, concluyó el psiquiatra.
Características
- Necesidad de estar en pareja, intolerancia a la soledad.
- Baja autoestima, la cual provoca una necesidad de aprobación constante por parte de los demás, así como un gran temor al rechazo social.
- Dificultades para decir ‘no’, se anteponen continuamente los deseos y necesidades de los demás a los propios.
- Se encuentra que el dependiente emocional ocupa un papel de inferior en la relación de pareja, aunque eso no excluye que pueda suceder lo contrario, ya que también existe la ‘dependencia emocional dominante’.
- Sentimientos no resueltos de culpa, rabia, ira, aislamiento y miedo. Todos estos provienen de la infancia del sujeto, de las relaciones que se establecieron con los progenitores o tutores.
Por: Yaqueline Hurtado Domínguez